Ya está aquí.
Y no es un simple proyecto de futuro.
Nadie pone en duda que la IA es un invento (no un descubrimiento) que hará avanzar a la humanidad.
Pero cuidado, no podemos confundirnos.
Es una revolución de los medios, es decir, la forma, no del fondo.
Y esto se olvida con frecuencia.
Formo parte del jurado de un premio para futuros abogados. La mayoría de los trabajos presentados versan sobre las nuevas tecnologías, IA, blockchain, marketing digital, etcétera…
Pocos trabajos tienen por objeto cuestiones de fondo.
Es una moda que pasará, al igual que han pasado las anteriores, como las máquinas de escribir, los télex, los faxes, los típex…etc.
Pero el Derecho no pasa.
Podrán modificarse las normas, pero nunca su sentido.
Bienvenidos sean todos los medios que ayuden a una correcta aplicación del Derecho a los justiciables que solicitan nuestros servicios profesionales, pero…
¿De verdad creerías que la defensa de tus derechos la podrá ejercer una máquina por muy instruida que esté?
He llegado a oír que en el futuro la justicia será administrada por la inteligencia artificial…
La audacia de los prescriptores de estos medios no tiene límites.
Es verdad que muchas controversias tienen un patrón común, pero un caso nunca es igual a otro.
Nunca.
La IA podrá ayudar en la tramitación búsqueda de doctrina, de jurisprudencia etc, pero para resolverlas siempre hará falta un razonamiento humano, no uno enlatado.
